¿Eres de ciencias o de letras?

05-10-2017

Es durante la etapa escolar, coincidiendo con su bautizo en las asignaturas de lengua y matemática, cuando los niños empiezan a decantarse por las temáticas de ciencias o de letras. 


Esa elección irracional se asume, casi, como quien se hace hincha de un equipo de fútbol, con lemas que se esgrimen cual cántico para el estadio a la primera de cambio, sin pudor, sin pensar, como un escudo tras el que parapetarse en las situaciones más irreverentes: a la hora de dividir la cuenta en un bar, de poner las tildes en un texto o simplemente, al escuchar una canción. Y es que la justificación "soy de letras" o bien "soy de ciencias", está tan extendida como socialmente aceptada para evitar reconocer la falta de conocimientos. 

Y llegados este punto conviene destacar que, aunque es cierto que habrá materias, áreas de conocimiento o temáticas que gusten más que otras, todo se puede aprender. La excusa de pertenecer a uno u otro grupo intelectual, además de ser poco creíble, pone de manifiesto el desinterés por esforzarse en algo que cuesta un poco más. Eso, al menos, es lo que afirman algunos de los múltiples estudios al respecto que se han llevado a cabo en los últimos años. La Universidad de Princeton y la Universidad de Stanford son dos de las instituciones que han apoyado estas investigaciones. 

De hecho, las conclusiones demuestran que, al contrario de lo que se creía hasta ahora, eso de que la parte derecha del cerebro gestionaba la inteligencia relacionada con la cultura, las letras y las artes, mientras que el hemisferio izquierdo se reservaba para abordar todo lo relacionado con los números, en el momento de hacer un proceso mental, sea del índole que sea, ambos lados se ponen en funcionamiento para alcanzar el mejor resultado. 

Sin embargo, los expertos reconocen que es verdad que las neuronas se especializan de acuerdo a lo que más trabaje cada persona. Resulta lógico entender que si alguien se pasa el día haciendo crucigramas, leyendo y practicando pintura, su cerebro se sentirá más cómodo con esas actividades que resolviendo ecuaciones. Lo mismo pasará en el caso contrario. De cualquier manera, esta circunstancia no debe pesar más que la ya mencionaba plasticidad de la mente humana. Querer es poder. 

Para los incrédulos tenemos un nutrido listado de ejemplos. Quizá el más elocuente de todos sea Albert Einstein. El excepcional físico ha sido objeto de estudio en reiteradas ocasiones porque, a pesar de su incuestionable talento fue considerado "de aprendizaje lento" en la escuela. Los años dejaron constancia de lo contrario ya que, además de desarrollar teorías físicas como la de la Relatividad, Einstein destacaba por su facilidad para tocar el violín. En la misma línea está, tal como refiere a su vez el diario español El Mundo, está Brian May, guitarrista de Queen, quien, no contento con su don para escribir canciones y rasgar las cuerdas de su instrumento, logró un doctorado en astrofísica. 

Todo lo expuesto sirve, fundamentalmente para derribar mitos. Ni hay personas incapaces para las letras ni los hay que solo puedan dedicarse a escribir poemas. La facilidad para unas y otras es un hecho para la mayoría de los mortales pero, en casi ningún caso, un obstáculo insalvable. Si quieres aprender matemática, física y química, entenderlas y ser bueno en ello puedes hacerlo. Si por el contrario prefieres adentrarte en el fascinante mundo de las artes, prepárate para vivir experiencias únicas. Solo necesitas estar convencido y tener determinación. 

Al momento de elegir los estudios recuerda este artículo. Puedes hacer lo que quieras, estudiar lo que te guste y alcanzar tus sueños profesionales. El esfuerzo y la constancia serán tus aliados. Con o sin facilidad natural para lo que te espera al final del camino. 

Compartir esta nota:

Quiénes Somos - Preguntas Frecuente - Links de Interés